Entender lo que te pasa no basta para sostenerte cuando estás dentro de ello.
Entender lo que te pasa no basta para sostenerte cuando estás dentro de ello.
Has hecho terapia.
Has identificado tus heridas.
Entiendes de dónde vienen tus patrones.
Y conoces perfectamente esa frustración de caer una y otra vez en la misma reacción.
Y aun así…
Cuando tu pareja está “rara”, vuelves a perseguirlo para que te dé una explicación.
Cuando tu madre cuestiona una decisión tuya, vuelves a justificarte como si todavía tuvieras que demostrarle que sabes lo que haces.
Cuando dices que no, necesitas explicarte en tres párrafos para que nadie piense que eres egoísta o mala.
Cuando algo te duele, todavía necesitas llamar a alguien, escribirle a tu terapeuta o esperar a la próxima sesión para ordenar lo que sientes, que alguien te ayude a calmarte y a volver a ti.
Con todo el trabajo que ya has hecho, sabes que el problema no es que te falte conciencia.
El problema es que, en el momento exacto en que esa sensación, herida o reacción que ya conoces vuelve a aparecer, no sabes qué hacer contigo.
Cuando sucede algo en tu vida que despierta diferentes partes de ti, memorias que se activan en tu cuerpo o ciertas emociones, entender lo que te sucede o de dónde viene, no basta para transformar nada de raíz.
Y ahí está el siguiente nivel de tu trabajo interno.
Yo Soy Mi Ciencia es la escuela terapéutica experiencial de seis meses donde aprendes a trabajar contigo misma cuando vuelven a aparecer tus patrones, emociones y conflictos.
Para construir tu propia forma de acompañarte y llevarla a tus relaciones, decisiones, trabajo, maternidad y día a día.
Y convertirte así en tu mayor sostén y guía: la mujer que puede ser plenamente ella misma y relacionarse sin perderse de sí.
Una cosa es trabajar algo concreto y otra aprender a acompañarte tú a ti misma, pase lo que pase. La diferencia es tu seguridad interna.
Yo Soy Mi Ciencia te enseña a trabajar contigo misma y a desarrollar una seguridad interna que puedas llevarte fuera de los espacios de acompañamiento.
Una cosa es trabajar un conflicto cuando estás sentada en una sesión individual con tu terapeuta. Y otra, es saber acompañarte cuando estás sola en tu casa, con el móvil en la mano, a punto de mandar un audio de siete minutos a tu ex.
Sí, una sesión te ayuda a mirar una parte de ti, un punto ciego o trabajar algo que no estás pudiendo ver por ti misma.
Yo Soy Mi Ciencia es el espacio donde aprendes qué hacer contigo cuando ya lo viste, pero eso sigue apareciendo fuera de sesión.
Porque tu vida no pasa solo en consulta, sino todos los días.
Pasa cuando tu pareja se queda hasta tarde en el sofá y tú no sabes si ir a buscarlo, enfadarte, llorar o hacer como si no te importara.
Cuando alguien se enfada contigo y sientes ese nervio urgente de arreglarlo ya.
Cuando estás sola con una emoción que no sabes cómo atravesar.
Cuando tienes una discusión y notas que estás a punto de atacar o ceder.
Cuando quieres poner un límite y aparece la culpa.
Yo Soy Mi Ciencia existe para estos momentos.
Aquí no vienes solamente a contar qué te ha pasado para que alguien te explique qué hay detrás de tu reacción o te diga cómo afrontarla.
Vienes a aprender a reconocer tú qué está ocurriendo dentro de ti, a comprender las partes que se ponen en marcha, a trabajar con prácticas experienciales y a desarrollar recursos propios para acompañarte en esos momentos.
No se trata de que tengas que resolverlo todo sola ni de que nunca más necesites terapia, orientación o sostén. Se trata de que no tengas que depender de una sesión para saber qué hacer contigo cada vez que la vida te mueve.
Una cosa es trabajar algo concreto y otra aprender a acompañarte tú a ti misma, pase lo que pase. La diferencia es tu seguridad interna.
Yo Soy Mi Ciencia te enseña a trabajar contigo misma y a desarrollar una seguridad interna que puedas llevarte fuera de los espacios de acompañamiento.
Una cosa es trabajar un conflicto cuando estás sentada en una sesión individual con tu terapeuta. Y otra, es saber acompañarte cuando estás sola en tu casa, con el móvil en la mano, a punto de mandar un audio de siete minutos a tu ex.
Sí, una sesión te ayuda a mirar una parte de ti, un punto ciego o trabajar algo que no estás pudiendo ver por ti misma.
Yo Soy Mi Ciencia es el espacio donde aprendes qué hacer contigo cuando ya lo viste, pero eso sigue apareciendo fuera de sesión.
Porque tu vida no pasa solo en consulta, sino todos los días.
Pasa cuando tu pareja se queda hasta tarde en el sofá y tú no sabes si ir a buscarlo, enfadarte, llorar o hacer como si no te importara.
Cuando alguien se enfada contigo y sientes ese nervio urgente de arreglarlo ya.
Cuando estás sola con una emoción que no sabes cómo atravesar.
Cuando tienes una discusión y notas que estás a punto de atacar o ceder.
Cuando quieres poner un límite y aparece la culpa.
Yo Soy Mi Ciencia existe para estos momentos.
Aquí no vienes solamente a contar qué te ha pasado para que alguien te explique qué hay detrás de tu reacción o te diga cómo afrontarla.
Vienes a aprender a reconocer tú qué está ocurriendo dentro de ti, a comprender las partes que se ponen en marcha, a trabajar con prácticas experienciales y a desarrollar recursos propios para acompañarte en esos momentos.
No se trata de que tengas que resolverlo todo sola ni de que nunca más necesites terapia, orientación o sostén. Se trata de que no tengas que depender de una sesión para saber qué hacer contigo cada vez que la vida te mueve.
Dónde estás hoy
Cuando tu pareja lee tu mensaje, no responde y activa tu herida de abandono:
Pasan veinte minutos y empiezas a notar nerviosa. Te prometiste no volver a entrar en WhatsApp modo controller y ahí estás por quinta vez… mirando su última conexión y empezando a escribir una frase que suene tranquila aunque por dentro estés que trinas.
Cuando una clienta cuestiona tu trabajo y se activa tu falta de valía:
Tú sabes lo que vale.
De hecho, es algo que has escrito y trabajado mil veces… pero en ese segundo empiezas a hablar más rápido, explicas todo lo que haces, lo justificas a través de otras personas y acabas sintiéndote impostora de nuevo.
Cuando tu madre opina sobre tu forma de criar y activa tu necesidad de aprobación:
Te dice “yo creo que lo estás acostumbrando demasiado a estar en brazos”. Tú sabes lo que quieres hacer como madre, pero en menos de un minuto estás explicando el tema del apego, del sueño infantil, la crianza respetuosa… como si estuvieras defendiendo una tesis.
Cuando ves que unas amigas quedaron sin ti y se activa tu herida de pertenencia:
Sabes que puede no significar nada, pero sientes una especie de presión en el pecho, empiezas a revisar si dijiste algo raro la última vez y sientes ganas de escribir al grupo para volver a hacerte visible.
Cuando llega el domingo por la tarde y la soledad te conecta con el vacío:
No hay planes. No hay mensajes. Nadie te necesita. Querías descansar, pero ahora que tienes espacio no sabes qué hacer contigo. Abres Instagram, cierras Instagram, miras el móvil, piensas en escribirle a alguien y empiezas a sentir que si no hay un otro, tú desapareces un poco.
Cuando quieres decir que no y se activa tu miedo al rechazo si te eliges:
Lo tienes claro pero escribes tres versiones del mensaje. Borras y vuelves a escribir. Piensas si sonarás borde, si se enfadará, si estarás siendo egoísta…
Y al final dices que sí o mandas un no con una “buena” excusa.
Cuando sales de una sesión terapéutica sintiendo claridad:
Entendiste lo que te pasó. Incluso lloraste, ordenaste y te sentiste más en paz. Pero tres días después tu pareja vuelve a hacer ese comentario, tu madre vuelve a tocar ese tema, una clienta te escribe algo que te mueve, y de repente vuelves al mismo lugar.
Sabes explicarlo, pero no sabes qué hacer contigo sin esperar a la siguiente sesión.
Puedes saber de dónde viene, ponerle nombre y haberlo trabajado mil veces.
Y no. No es porque te falte fuerza de voluntad, conciencia o más trabajo personal.
Si en el momento exacto vuelves a perseguir, justificarte, complacer, controlar, desaparecer o atacarte, tu siguiente paso no es entenderte más… es aprender qué hacer contigo ahí.
Porqué lo que sabes conscientemente no es todo lo que hay dentro de ti.
Sí, hay una parte de tu historia que conoces, entiendes y puedes explicar, pero hay otra que vive mucho más profundo: en tu cuerpo, en tus emociones, en tus respuestas automáticas, en tus partes internas… una memoria que no siempre puedes ver y que actúa en silencio.
Sí, hay una lógica detrás de lo que haces.
Y cuando empiezas a conocer tu propia —y única— psique: tus partes, tus patrones, tus necesidades, tus memorias y las estrategias que has aprendido para protegerte, empiezas a entender por qué haces lo que haces incluso cuando conscientemente quieres otra cosa.
Pero conocerlo tampoco es suficiente.
Porque no puedes transformar desde la cabeza algo que sigue viviendo en tu cuerpo y actuando en automático.
Por eso en Yo Soy Mi Ciencia no vienes solamente a entenderte ni a ponerle nombre a tus patrones. Tampoco a ponerles color, sensación y quedarte solo a respirarlos.
Vienes a entrar en tu propio mapa y aprender a trabajar tú contigo.
Lo que va a cambiar con
Yo Soy Mi Ciencia
Lo que va a cambiar conYo Soy Mi Ciencia
Lo que empieza a cambiar no es que dejes de sentir, es que dejas de necesitar que la vida deje de activarte para poder estar bien.
Lo que ya sabes sobre ti empieza a notarse en cómo respondes, cómo decides, cómo pones límites, cómo atraviesas el conflicto y cómo vuelves a ti después de un golpe emocional.
No es que nunca más te duela una reacción de tu pareja, una crítica de tu madre, una venta que no llega o una tarde sola sin plan.
Es que cuando estés a punto de…
Mandar el audio impulsivo,
Escribir tres párrafos para justificar un límite,
Perseguir una respuesta,
Complacer a tu madre,
Culparte por sentir rabia,
Llamar a alguien solo para que te diga que no estás exagerando.
Tienes una práctica concreta para volver a ti antes de actuar desde una parte de ti herida. Lo que cambia es que ya no te abandonas en el momento exacto en que antes te ibas de ti.
Porque ya no desconectas de lo que sientes, ni dependes de una mirada externa.
Ya no necesitas saber solamente qué te pasa y por qué te pasa.
Empiezas a saber qué hacer contigo cuando te pasa.
Sabes cómo funciona tu propia psique, qué se está activando en ti y qué necesitas hacer.
Sí, por fin, lo que siempre entendías con la mente empieza a convertirse en algo que puedes sentir y vivir en el cuerpo.
Y ahí tu relación contigo, tus decisiones, tu trabajo y tus vínculos empiezan a cambiar de verdad.
Y tú empiezas a confiar en ti cómo siempre quisiste: en que, pase lo que pase fuera, vas a poder trabajar contigo dentro.
Dejas de necesitar perderte para pertenecer, desaparecer para amar, controlar para sentirte segura o poder con todo para sentirte valiosa.
Te has convertido en la mujer que se conoce, se escucha, se atiende, se sostiene y se permite ser entera mientras elige su vida y disfruta de sus vínculos.
El primer sí te lo tienes que dar tú
Yo Soy Mi Ciencia es para la mujer que ya ha hecho trabajo personal y lo prioriza, que puede mirar con honestidad su forma de vincularse y que está lista para dejar de preguntarse solo “por qué me pasa esto” y empezar a practicar qué hacer con ella misma cuando vuelve a pasar.
Yo Soy Mi Ciencia es para ti si…
- Ya has hecho mucho trabajo personal y conoces tu historia de pe a pa, pero ya no te basta con saber ni entender; quieres dejar de repetir las mismas dinámicas una y otra vez.
- Puedes explicar lo que te pasa, pero no tienes una práctica real cuando aparece la culpa, te pones en modo control, complaces para evitar el conflicto o atacas cuando en realidad necesitas poner un límite.
- Ya no quieres llegar a sesión cada semana con “me ha vuelto a pasar lo mismo y no he sabido qué hacer” o verte en tu relación de pareja, con tus amigas o en tu trabajo exponiendo un proyecto, con la misma sensación de siempre.
- Quieres apoderarte de tu propio proceso. Seguir pudiendo pedir apoyo, dejarte acompañar y compartir lo que te pasa, pero no depender de ello para comprenderte y encontrar tus propias respuestas.
- Estás dispuesta a implicarte de verdad en tu proceso. Bajar de la cabeza al cuerpo, ir a la raíz y atravesar lo que aparezca en lugar de quedarte consumiendo más información o buscar que alguien lo solucione por ti.
- Sabes que el grupo no es un simple formato y estás abierta a descubrir lo que tus relaciones pueden mostrarte de ti: cómo te comparas, cuándo te escondes, qué necesitas para sentirte aceptada o qué te cuesta expresar delante de otras.
- Quieres construir una forma de acompañarte que no se quede dentro de la escuela, sino que puedas llevar a tus relaciones, tus decisiones, tu trabajo, tu maternidad y los retos que vayan apareciendo en tu vida.
Yo Soy Mi Ciencia no es para la mujer que…
x Busca que alguien te diga constantemente qué hacer, tome las decisiones por ella o la rescate ante cualquier conflicto, emoción o sensación desagradable. Ingrid te acompaña al 100 % y te enseña a trabajar contigo misma, pero no va a sustituir tu propio criterio, tu autoridad ni tu capacidad de elegir.
x Necesita un espacio donde descargar lo que le pasa pero no está dispuesta a mirar su participación en lo que le sucede ni a responsabilizarse de cómo se comparte y se relaciona con el grupo.
x Quiere seguir acumulando teoría, consumir herramientas, guardar audios, hacer dos prácticas sueltas sin llevar lo que descubre a su vida. Esta es una escuela experiencial: aquí vienes a practicar, experimentar e integrar lo que descubres, hasta convertirlo en una forma real de trabajar contigo.
x Quiere hablar de sus heridas y compartir lo que le duele, pero no está dispuesta a hacerse cargo desde su adulta. En la escuela hay espacio para expresarte, sentirte acompañada y atravesar juntas tus proceso; pero eres tú quién tiene que hacer el trabajo contigo.
x Busca que el grupo valide todo lo que siente, pero no está abierta a que el grupo también le muestre cómo se compara, cómo se esconde, cómo busca aprobación o cómo ocupa espacio.
x Necesita ahora mismo un acompañamiento individual más intenso para sentirse suficientemente estable antes de poder trabajar en grupo.
El primer sí te lo tienes que dar tú
Yo Soy Mi Ciencia es para la mujer que ya ha hecho trabajo personal y lo prioriza, que puede mirar con honestidad su forma de vincularse y que está lista para dejar de preguntarse solo “por qué me pasa esto” y empezar a practicar qué hacer con ella misma cuando vuelve a pasar.
Yo Soy Mi Ciencia es para ti si…
- Ya has hecho mucho trabajo personal y conoces tu historia de pe a pa, pero ya no te basta con saber ni entender; quieres dejar de repetir las mismas dinámicas una y otra vez.
- Puedes explicar lo que te pasa, pero no tienes una práctica real cuando aparece la culpa, te pones en modo control, complaces para evitar el conflicto o atacas cuando en realidad necesitas poner un límite.
- Ya no quieres llegar a sesión cada semana con “me ha vuelto a pasar lo mismo y no he sabido qué hacer” o verte en tu relación de pareja, con tus amigas o en tu trabajo exponiendo un proyecto, con la misma sensación de siempre.
- Quieres apoderarte de tu propio proceso. Seguir pudiendo pedir apoyo, dejarte acompañar y compartir lo que te pasa, pero no depender de ello para comprenderte y encontrar tus propias respuestas.
- Estás dispuesta a implicarte de verdad en tu proceso. Bajar de la cabeza al cuerpo, ir a la raíz y atravesar lo que aparezca en lugar de quedarte consumiendo más información o buscar que alguien lo solucione por ti.
- Sabes que el grupo no es un simple formato y estás abierta a descubrir lo que tus relaciones pueden mostrarte de ti: cómo te comparas, cuándo te escondes, qué necesitas para sentirte aceptada o qué te cuesta expresar delante de otras.
- Quieres construir una forma de acompañarte que no se quede dentro de la escuela, sino que puedas llevar a tus relaciones, tus decisiones, tu trabajo, tu maternidad y los retos que vayan apareciendo en tu vida.
Yo Soy Mi Ciencia no es para la mujer que…
x Busca que alguien te diga constantemente qué hacer, tome las decisiones por ella o la rescate ante cualquier conflicto, emoción o sensación desagradable. Ingrid te acompaña al 100 % y te enseña a trabajar contigo misma, pero no va a sustituir tu propio criterio, tu autoridad ni tu capacidad de elegir.
x Necesita un espacio donde descargar lo que le pasa pero no está dispuesta a mirar su participación en lo que le sucede ni a responsabilizarse de cómo se comparte y se relaciona con el grupo.
x Quiere seguir acumulando teoría, consumir herramientas, guardar audios, hacer dos prácticas sueltas sin llevar lo que descubre a su vida. Esta es una escuela experiencial: aquí vienes a practicar, experimentar e integrar lo que descubres, hasta convertirlo en una forma real de trabajar contigo.
x Quiere hablar de sus heridas y compartir lo que le duele, pero no está dispuesta a hacerse cargo desde su adulta. En la escuela hay espacio para expresarte, sentirte acompañada y atravesar juntas tus proceso; pero eres tú quién tiene que hacer el trabajo contigo.
x Busca que el grupo valide todo lo que siente, pero no está abierta a que el grupo también le muestre cómo se compara, cómo se esconde, cómo busca aprobación o cómo ocupa espacio.
x Necesita ahora mismo un acompañamiento individual más intenso para sentirse suficientemente estable antes de poder trabajar en grupo.
- Una cuestión importante: si estás atravesando una crisis clínica que requiere atención especializada -como ideación suicida, una adicción activa o síntomas psiquiátricos severos-, esta escuela no sustituye esa atención.
El grupo es el laboratorio relacional
El grupo no es un simple formato.
El grupo es parte del trabajo.
Porque una cosa es hablar de tus vínculos en una sesión individual y otra es verte en vínculo dentro de un campo con otras mujeres.
Aquí vas a poder observar:
- cómo te comparas,
- cómo ocupas espacio,
- cómo te callas para no molestar,
- cómo buscas hacerlo bien,
- cómo recibes lo que otra comparte,
- qué pasa cuando otra mujer se muestra,
- qué pasa cuando sientes que no avanzas igual,
- qué haces cuando necesitas pedir,
- cómo te vinculas cuando no eres el centro,
- cómo perteneces sin actuar un personaje.
Sí.
Yo Soy Mi Ciencia es un laboratorio relacional donde aprendes a estar contigo mientras estás con otras.
Y además, hay algo precioso que ocurre en el grupo: lo que una compañera trabaja, muchas veces también te trabaja a ti. No necesitas ser tú quien esté en el centro para que algo se mueva dentro de ti.
El grupo se convierte en un espacio seguro, confiable y libre donde puedes practicar una nueva forma de relacionarte, expresarte, poner límites, recibir, escuchar y permitirte ser tú.
Y por primera vez en tu vida, descubres cómo te sientes cada vez más segura acercándote a los demás; y desde aquí lo llevas a tus propios vínculos.
Porque una parte de lo que vienes a aprender en Yo Soy Mi Ciencia es que el trabajo interno no es sólo individual, y gran parte no puede aprenderse sola, sino desde y estando con otras.
Lo que recibes en
Yo Soy Mi Ciencia
Lo que recibes en Yo Soy Mi Ciencia
Seis meses de viaje profundo, vivencial y radicalmente práctico.
Un contenedor vivo en el que tú eres la protagonista y donde todo lo que comprendes –con todos tus sentidos– se convierte en experiencia, práctica e integración en cada área de tu vida.
Masterclass semanales pregrabadas
Un mapa claro para que tu mente entienda qué está pasando dentro de ti y pueda poner conciencia y estructura a todo lo que vas a vivir, sin quedarte atrapada en analizarte durante años.
Workbooks semanales
Ejercicios psíquicos para bajar lo que entiendes a escenas concretas de tu vida y convertirlo en movimiento real, no solo a teoría.
Prácticas emocionales y corporales
Audioguías para ir a donde las palabras no llegan, y saber qué hacer cuando tu cuerpo se activa en automático antes de que tu mente pueda elegir.
Registro terapéutico diario
Tu propio laboratorio interno para empezar a reconocer tus patrones y necesidades en tiempo real y construir tu propio Kit Terapéutico.
Sesiones terapéuticas grupales
Quincenalmente, nos encontramos en vivo para trabajar en vínculo con otras mujeres lo que estás viviendo con acompañamiento terapéutico personalizado de Ingrid y trabajo práctico.
Comunidad de acompañamiento
Acompañamiento diario en Telegram, para sostener práctica y continuidad entre sesiones, no para que Ingrid sea tu terapeuta 24/7.
Masterclass semanales pregrabadas
Un mapa claro para que tu mente entienda qué está pasando dentro de ti y pueda poner conciencia y estructura a todo lo que vas a vivir, sin quedarte atrapada en analizarte durante años.
Workbooks semanales
Ejercicios psíquicos para bajar lo que entiendes a escenas concretas de tu vida y convertirlo en movimiento real, no solo a teoría.
Prácticas emocionales y corporales
Audioguías para ir a donde las palabras no llegan, y saber qué hacer cuando tu cuerpo se activa en automático antes de que tu mente pueda elegir.
Registro terapéutico diario
Tu propio laboratorio interno para empezar a reconocer tus patrones y necesidades en tiempo real y construir tu propio Kit Terapéutico.
Sesiones terapéuticas grupales
Quincenalmente, nos encontramos en vivo para trabajar en vínculo con otras mujeres lo que estás viviendo con acompañamiento terapéutico personalizado de Ingrid y trabajo práctico.
Comunidad de acompañamiento
Acompañamiento diario en Telegram, para sostener práctica y continuidad entre sesiones, no para que Ingrid sea tu terapeuta 24/7.
Y esto es lo que están viviendo las mujeres que ya forman parte de la escuela:











Yo Soy Mi Ciencia no es un programa, una formación ni una mastermind más
Es la escuela terapéutica experiencial para aprender a trabajar contigo misma y relacionarte sin perderte.
Aquí no vienes a consumir contenido, acumular herramientas o aprender una nueva teoría sobre ti.
Vienes a experimentar contigo: a entrar en tu propio mapa, descubrir cómo funcionas, trabajar con lo que se activa en ti y construir, desde tu propia experiencia, una manera de acompañarte que puedas llevar contigo para siempre.
Para que tus heridas no tengan que desaparecer para poder amar, disfrutar de tus vínculos, poner límites o dejarte querer. Para que puedas vivir tus relaciones sin que el miedo, la defensa o la necesidad de protegerte te hagan dejar de ser tú. Para poder estar con el otro sin dejar de estar contigo.
Vas a la raíz, no solo al síntoma
No trabajo solo con lo que se ve por fuera, sino con lo que lo genera por dentro, integrando lo mejor de las disciplinas y procesos que he atravesado y todo lo que he aprendido acompañando a mujeres durante más de 10 años.
El proceso es grupal, pero tu experiencia es única.
Voy profundo contigo: prácticas y ejercicios diseñados a medida de lo que estás viviendo, de lo que se activa en ti y de tu propia raíz.
El grupo sostiene; tu bioindividualidad guía el proceso.
Esto no es un proceso sobre un único tema durante seis meses.
Lo que aprendes contigo puedes llevarlo a tu pareja, tu maternidad, tu negocio, tu cuerpo, tu dinero, tus padres y cada nuevo reto que aparezca.
No es una solución de usar y tirar, sino una forma de trabajar contigo para toda la vida.
El objetivo es que no me necesites igual
Cada práctica, cada registro y cada sesión están diseñados para que, poco a poco, aprendas a trabajar contigo misma.
Para que sepas qué hacer con lo que piensas, sientes y vives sin tener que esperar a que alguien de fuera te diga qué necesitas.
Porque la verdadera maestría no es saber más sobre ti sino saber qué hacer contigo.
La metodología detrás de lo que vas a vivir
Yo Soy Mi Ciencia no es un popurrí de información ni de herramientas para aplicar de vez en cuando y olvidarte en tres meses.
Es un descenso a tus raíces, a tu historia y a tu verdad.
Es una forma de aprender a acompañarte a ti misma pase lo que pase.
Un viaje profundo, radicalmente práctico y experiencial, donde dejas de buscarte fuera y te conviertes tú en tu propia ciencia.
Para ello, trabajamos los 4 pilares de mi propia ciencia -nacidos de mi propio proceso y de más de 10 años acompañando a mujeres- que transforman desde dentro hacia fuera.
Un método que empieza por entrar de lleno en tu propio mapa y te lleva a transformar la forma en la que te sostienes, te guías y te relacionas contigo misma y con los demás.
1. El mapa de tu psique:
Comprender cómo funcionas por dentro.
Aprendes a conocer tu psique única: qué partes de ti están tomando el mando, qué patrones y creencias dirigen tus decisiones y qué estrategias utilizas para protegerte cuando algo te activa.
Descubres la diferencia entre lo heredado, lo aprendido y lo propio, y conoces el mapa que hoy dirige cómo piensas, sientes, actúas y te relacionas.
Porque cuando sabes cómo funcionas, puedes empezar a saber qué necesitas para acompañarte.
2. Liberación de la memoria infantil: Procesamiento e integración emocional y corporal
Conocer tu mapa es el primer paso, pero no es suficiente para dejar de repetir lo que aprendiste para sobrevivir. Solo cuando trabajas con aquello que sigue viviendo en tu cuerpo, en tus emociones y en tus respuestas automáticas, empiezas a transformar tu historia de verdad.
Descendemos a las raíces de tus patrones, miedos, autosabotajes, bloqueos y dinámicas relacionales para procesar e integrar lo que sigue condicionándote hoy.
Liberas lo que ya no necesitas cargar, habitas tu cuerpo con más libertad y recuperas la conexión con tu propia verdad, para poder responder desde la adulta que eres hoy y no desde la memoria infantil que todavía sigue actuando en tu cuerpo.
3. Maestría interna – Autonomía emocional: aprender a sostenerte, acompañarte y guiarte
Conocerte y procesar lo que llevas dentro abre el siguiente paso: convertir todo lo que has comprendido en una capacidad real para trabajar contigo cuando la vida te mueve.
Aprendes a reconocer qué te está pasando, qué necesitas y cómo acompañarte cuando aparecen el miedo, la tristeza, la rabia, la soledad, la duda o el conflicto.
A través de tu propia experimentación, construyes tu Kit Terapéutico: una manera de saber qué hacer contigo y cómo volver a ti cuando estás activada, sin tener que esperar a que alguien de fuera te diga qué necesitas o cómo estar bien.
Empiezas a encarnar tu propia maestría interna: sostenerte, escucharte, elegirte y guiarte pase lo que pase. No desde el control, sino desde una seguridad interna que no depende de que el otro responda como esperas, de que las cosas salgan como quieres o de que alguien te valide.
4. Vincularidad adulta auténtica – Relacionarte sin perderte y siendo tú entera
Todo lo que has trabajado contigo llega aquí: a la forma en la que te relacionas con los demás. Aprendes a distinguir qué es tuyo y qué pertenece al otro, expresar tu verdad, poner límites, dejarte cuidar y atravesar el conflicto sin desaparecer, controlar, atacar o salir corriendo.
Aprendes a amar sin fundirte, elegirte sin abandonar al otro y estar cerca sin dejar de estar contigo. A sostenerte dentro del vínculo sin cerrarte ni aislarte, y a relacionarte desde tu adulta en lugar de hacerlo desde tus mecanismos de protección.
Porque un vínculo auténtico no es aquel en el que nunca hay conflicto, miedo o activación. Es aquel en el que puedes seguir siendo tú mientras estás con el otro. Sin personajes, sin casting, sin tener que traicionarte para pertenecer. Puedes estar en el vínculo sin dejar de estar contigo.
Esta escuela no es para todas
No. No es marketing.
Soy yo.
Tanto mi energía como la del grupo, es sagrada.
Es un acompañamiento íntimo, profundo, integrativo, radicalmente práctico y personalizado.
Solo abro las puertas solo 2 veces al año y las plazas son muy limitadas.
Por tanto, si quieres formar parte, tenemos que conocernos en una llamada de admisión. Ahí no solo conocerás más la escuela y todo lo que hacemos en ella, sino te podré responder dudas y juntas podremos sentir si somos un perfect match.
Esta es la asignatura pendiente de la escuela que nos hubiera cambiado la vida
Aprender a ir a la raíz de lo que nos pasa, trabajar con nuestras partes internas, integrar aquello que sigue en conflicto y llevar esta integración a nuestros vínculos.
Para poder sentirnos seguras, claras y sostenidas por nosotras mismas sin perdernos ni dentro de nuestro mundo interno ni con los demás.
Y esto es lo que vas a aprender a hacer:
📍 Conocer cómo funcionas por dentro y descubrir tu psique única, sin necesitar acumular otros cinco años de teoría para seguir comprendiendo por qué sientes, piensas o actúas como lo haces sin llevarlo a una transformación práctica.
📍 Trabajar con las memorias que todavía influyen en tu forma automática de pensar, sentir y actuar, para que puedas elegir desde quien eres hoy y no únicamente desde lo que aprendiste para protegerte.
📍 Aprender a acompañarte y trabajar contigo misma cuando algo te activa, para no pasar días perdida en tu cabeza, invadida emocionalmente o buscando fuera qué hacer contigo.
📍 Dejar de sufrir en tus vínculos por aquello del pasado que todavía interfiere en tu presente, aprendiendo a distinguir qué pertenece a lo que está ocurriendo ahora y qué se está activando en ti a partir de experiencias anteriores.
Tu inversión hoy
Escuela Yo Soy Mi Ciencia
Full equip
Pago único de 2100€
o 6 pagos de 350 €/mes
Incluye:
- 6 meses de Acceso + Sesiones Terapéuticas Grupales quincenales + Registro Terapéutico Diario + Comunidad de acompañamiento diario en Telegram.
- Una sesión inicial de 30min con Ingrid para poner foco a tu viaje.
- 2 semanas de acompañamiento 1:1 por Telegram con Ingrid (3 días/semana)
- 1 sesión terapéutica individual al mes de 60 minutos con Ingrid (6 sesiones en total)
Escuela Yo Soy Mi Ciencia
El portal
Pago único de 1500€
o 6 pagos de 275€/mes
Incluye:
- 6 meses de Acceso a las Masterclass, Workbooks y Prácticas emocionales y corporales de la Escuela Yo soy Mi Ciencia.
- Sesiones Terapéuticas Grupales quincenales.
- Registro Terapéutico Diario.
- Comunidad de acompañamiento diario en Telegram.
¿Necesitas otra forma de organizar tu inversión?
Podemos hablarlo y encontrar una estructura de pago que encaje contigo -por ejemplo, combinar una primera cuota mayor con cuotas más pequeñas o distribuir la inversión de otra manera-.
Escríbeme y lo vemos juntas. 📲
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empieza el viaje?
De momento, Yo Soy Mi Ciencia abre sus puertas 2 veces al año. A mediados y a final de año. La próxima edición es en Noviembre 2026.
¿Qué pasa justo después de inscribirme?
Recibes tu bienvenida y tienes acceso de inmediato al Inicio del viaje, donde encontrarás tu workbook Origen para empezar a entrar en tu mundo interno.
Y si te inscribes en preventa, además tendrás una sesión inicial de 30 minutos conmigo antes de empezar el viaje.
¿Tengo acceso a 1:1 contigo?
Ingrid está contigo durante todo el proceso a través de Telegram para acompañarte, hacer seguimiento y ayudarte a trabajar con lo que vaya apareciendo en tu viaje.
Este acompañamiento no sustituye la terapia individual.
Si quieres trabajo terapéutico individual con Ingrid, puedes elegir Escuela Yo Soy Mi Ciencia – Full equip, que incluye 6 sesiones individuales con Ingrid.
¿Tengo que elegir entre hacer terapia individual o hacer Yo Soy Mi Ciencia?
No necesariamente.
Pueden convivir, pero no hacen el mismo trabajo.
En una terapia individual trabajas aquello que te está sucediendo: llegas con un conflicto con tu pareja, algo que ha pasado con tu madre, un patrón que quieres abordar o algo que llevas varios días removiendo, y trabajas eso en sesión. Puede haber herramientas y recursos, pero el foco está en lo que necesitas trabajar en ese momento.
Es decir, en una sesión 1:1 trabajamos algo concreto que necesitas mirar acompañada.
En Yo Soy Mi Ciencia no vienes solo a trabajar lo que te pasa: vienes a aprender cómo funcionas tú por dentro. A conocer tu psique, entender qué hay detrás de tus reacciones y patrones y aprender diferentes formas de trabajar contigo cuando algo se activa.
En Yo Soy Mi Ciencia construyes tu propio repertorio de prácticas y herramientas para poder sostenerte, acompañarte y guiarte en lo que vaya apareciendo en tu vida.
Cuando tu pareja no responde.
Cuando tu madre opina.
Cuando te sientes fuera.
Cuando tienes que poner un límite.
Cuando estás a punto de bajar tu precio.
Cuando estás sola y no sabes sostenerte.
El 1:1 te da profundidad en un punto concreto.
Yo Soy Mi Ciencia te da continuidad: prácticas, lenguaje interno, comunidad, trabajo corporal y herramientas para acompañarte entre una sesión y otra.
Y para algunas mujeres, la combinación de ambas cosas es el proceso más potente.
Ya he hecho mucha terapia y trabajo personal, ¿qué me va a aportar de diferente Yo Soy Mi Ciencia?
Si ya has hecho mucha terapia y trabajo personal, probablemente estás en un punto en el que Yo Soy Mi Ciencia puede ser tu siguiente paso.
Porque en Yo Soy Mi Ciencia no vienes a acumular teoría, conceptos o herramientas. No vienes a aprender cuatro respiraciones, repetir tres frases motivacionales o hacer un ejercicio puntual para calmarte.
Vienes a entrar en tu propia psique, comprender cómo funcionas, experimentar contigo y aprender diferentes formas de trabajar con lo que se activa en ti.
El objetivo es que dejes de necesitar que alguien de fuera te diga constantemente qué te pasa o qué hacer con ello. Que te apropies de tu propio proceso y desarrolles la autonomía para conocerte, procesarte, sostenerte y permitirte ser tú entera en tus vínculos.
Aquí damos el siguiente paso: de entenderte a experimentarte, procesarte e integrarte. Y desde ahí, transformar la forma en la que te relacionas contigo, con los demás y con tu vida.
Cuando tu pareja no responde.
Cuando tu madre opina.
Cuando te sientes fuera.
Cuando tienes que poner un límite.
Cuando estás a punto de bajar tu precio.
Cuando estás sola y no sabes sostenerte.
El 1:1 te da profundidad en un punto concreto.
Yo Soy Mi Ciencia te da continuidad: prácticas, lenguaje interno, comunidad, trabajo corporal y herramientas para acompañarte entre una sesión y otra.
Y para algunas mujeres, la combinación de ambas cosas es el proceso más potente.
¿Cuánto tiempo necesito dedicarle cada semana?
No quiero que esto se convierta en otra cosa más que tienes que hacer perfectamente.
Pero sí; necesitas hacerte espacio para ti y comprometerte con tu proceso.
Cada semana tendrás una masterclass, un workbook, una práctica emocional y corporal y tu registro terapéutico. Y cada quince días nos encontramos en la sesión grupal para trabajar juntas sobre lo que estáis viviendo.
Hay mujeres que prefieren reservarse una mañana a la semana y un pequeño espacio cada día. Otras prefieren dedicarle 15 minutos diarios. Otras concentran el trabajo en una o dos mañanas o tardes.
La cantidad exacta de tiempo dependerá de tu relación contigo, la prioridad que te des, las resistencias que vayan apareciendo y las diferentes etapas que vayas viviendo.
Esto también forma parte del proceso.
No se trata de hacerlo perfecto.
Se trata de estar presente en tu propio proceso y aprender a acompañarte en él.
¿Qué pasa si no puedo estar en una sesión grupal en directo?
Siempre que puedas, te recomiendo estar en directo, porque el grupo no es un complemento del proceso: es parte del proceso.
En directo, además, puedo ver qué está ocurriendo en ti, profundizar en tu caso y acompañarte a aterrizar todo esto a tu experiencia.
Si algún día no puedes estar, tendrás acceso a la sesión grabada para que puedas seguir el viaje. Y tendrás la oportunidad de compartirte siempre en Telegram y recibir ahí mi feedback y acompañamiento.
Pero, si puedes estar, yo no me perdería el directo. Porque una parte de lo que vienes a aprender aquí no puede aprenderse solo desde casa: se aprende estando con otras.
¿Puedo organizar la inversión de otra manera?
Claro.
He planteado diferentes formas de pago para que puedas elegir la que mejor encaje contigo, pero si necesitas otra combinación, podemos hablarlo.
Por ejemplo, podemos valorar una primera cuota mayor y después cuotas más pequeñas, o distribuir la inversión de otra manera que funcione para ti.
Si quieres hacerlo y necesitas encontrar la estructura que encaje contigo, hablamos, amore.